Vicente Amigo también canta
Presentar un disco titulado Paseo de Gracia en Barcelona es de por sí un pequeño acontecimiento. Hacerlo además en un templo de la arquitectura modernista de la talla del Palau de la Música era ya como para haber aprovechado y grabar un videoclip allí mismo. Y, teniendo en cuenta que dicho título se le ocurrió a Vicente Amigo caminando por el paseo de Gràcia un día que vino a ver a José Tomás, que el mítico torero estuviese sentado en uno de los palcos, casi al lado del escenario, era ya la repanocha. Parecía que los hados lo hubiesen dispuesto todo para que aquella fuera una noche inolvidable. Y lo fue. Su mejor recital en años en esta plaza, con una inesperada sorpresa vocal.
Cuando empezó el concierto, el pasado jueves, la luz del día todavía se filtraba por las vidrieras de colores de los ventanales. Entre que salió él solo y en la primera pieza únicamente le iluminaba un tímido foco, había más claridad en la platea que sobre el escenario. Parecía que todavía no hubiera comenzado y ya estaba acariciando los trastes y las cuerdas de su guitarra. Ni que decir tiene que el público que llenaba el Palau guardó súbitamente silencio. Lo que inició en forma de inconcreta taranta devino en majestuosa soleá.
MAGNÍFICO ‘PASEO DE GRACIA' / Ya con todo el grupo en escena (otro guitarrista, un bajista, un violinista, dos cantaores y dos percusionistas) recuperó unos rítmicos fandangos de su lejano segundo disco. Solo tomar la palabra se deshizo en elogios ante el excepcional espectador. «José, ya te dije hace tiempo que sabes que siempre estarás en mi música», confesó. Dedicó el concierto al torero por activa y por pasiva. Y no un concierto más. Si en sus últimas visitas las actuaciones de Vicente Amigo denotaban cierto déjà vu, estrenar nuevo repertorio le revivifica.
Tras unos tangos de su disco anterior, se entregó a los temas del magnífico Paseo de Gracia. Pocos discos congracian con tanta naturalidad lo accesible y lo elevado. Es lo más parecido que ha grabado nunca a sus exitosas producciones para otros artistas. No contó en esta presentación con ninguno de sus archifamosas voces invitadas y, por ejemplo, le tocó a su habitual Rafael de Utrera llevar a su terreno el desgarrador Autorretrato que interpreta en el disco Enrique Morente.
Antes de cerrar con la endorfínica pieza que lo titula, vino la gran sorpresa. Resulta que además de excelente compositor y prodigioso guitarrista, Vicente Amigo también canta. Habíamos oído su voz por bulerías en un disco de Niña Pastori, pero por estas latitudes nunca en directo. Ni siquiera se tomó la molestia de subir el micro de la guitarra a la altura de su boca y cantó (la mar de bien) una letra explícitamente dedicada, cómo no, a José Tomás.




